Como flautas de viento que suenan hermosas la melodía; te vi llegar dentro en mi alma y te recibí con gratitud como el silencio a la nota y así cual denota, se puede acabar… Y mi canción pereció.
Cerré los ojos.
Cierra tú los tuyos y siente como vibra dentro la sensación de una vida, de una despedida dulce, pero dura y escucha la canción que ya termina sin antes empezar…
¡y no lloro!, y si lloro yo sonrió por que fue el sentimiento lo que al final valió la pena.
Camino, aléjate y si quieres vuelve a la mar tu, gaviota. Gavilán austero o paloma mensajera…
Vuela hacia horizontes mas nuevos que el que nos yergue y no mires jamás atrás por que podrías perderte y eso nunca es bueno salvo para mi, que me he perdido solo para volver a encontrarme.
Las lagrimas no son malas nunca cielo de mis amaneceres, no.
Para mi son lluvia y me refrescan el rostro y evitan que muera seca de tanto mal.
Alzaría la mano para decir adiós, pero no puedo; las tengo ocupadas aferrándose a mi corazón que tiembla de miedo, le sostengo y le aferro para que no vuele contigo y me deje sola.
Mira pues ¡vete ya! Que cada minuto es larga espera, y si hoy te quiero no te preocupes, que mañana esperare a que no; como cada día, y si la espera es larga no importa amor, no importa, por que así tengo garantizada la victoria.
Me marcho entonces yo cuando te hayas marchado tu, por que nada de lo de hoy me será conocido pues miro de nuevo al abrir los ojos con otro tipo de mirada, otra que no es la mía, y quiero verlo todo como nuevo, como tu…
Como tu, viento que pasas por mi ser y lo dejas todo… como nunca fue.
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lo que uno vive es un sueño y lo que uno sueña es lo que se nos esfuma todos los dias en medio de todo, a la orilla de la nada...
ResponderEliminarel unico camino que nos trae de regreso es el de la memoria donde realmente sucede lo que uno vive...