viernes, 21 de noviembre de 2008

y a tí - gracias - VIDA!

En estos días he muerto pero he vuelto a NACER...

La muerte nos apresura
nos detiene
y nos hace volver!

Nos muestra que estamos vivos que aún
hay veredas de colores que debemos
recorrer...


Del aburrido Serrat!
"si la muerte pisa mi huerto, quien firmara que he muerto de muerte natural, quien lo gritará en mi pueblo y dejará entreabierto el viejo portal"


"El portal de Belén luce como el sol"

RECETA DE MUJER!

...Y en respuesta he recibido esto al correo!

Un amigo comparte este poema conmigo y yo quiero que ustedes que visitan mi blog lo leen, ahora es la receta de mujer... Haber que les parece...

Las muy feas que me perdonen. Pero la belleza es fundamental.
Es preciso que haya algo de flor en todo esto.
Algo de danza, algo de haute couture en todo esto
(o entonces que la mujer se socialice en elegante azul, como en la República Popular de China).
No hay término medio posible. Es preciso que todo sea bello.
Es preciso que de pronto se tenga la impresión de ver una garza apenas posada
y que un rostro adquiera de vez en cuando ese color
que se halla en el tercer minuto de la aurora.
Es preciso que todo sea sin ser, más que se refleje y florezca en el mirar de los hombres.
Es preciso que unos párpados cerrados recuerden un verso de Paul Eluard
y se acaricie en unos brazos más allá de la carne:
que se les toque como al ámbar de una tarde.
Ah, déjenme decirles, que es preciso que la mujer que está allí,
como la corola ante un ave sea bella o tenga cuando menos un rostro que recuerde un templo
y sea leve como el resto de una nube: pero que sea una nube con ojos y nalgas.
Las nalgas son importantísimas.
Ni qué decir de los ojos: que miren con cierta maldad inocente.
Una boca fresca (nunca húmeda) es también de extrema pertinencia.
Es preciso, que las extremidades sean delgadas; que los huesos despunten,
sobre todo la rótula al cruzar las piernas; y las puntas pélvicas en el enlazar de una cintura
Gravísimo es, sin embargo, el problema de los huecos claviculares:
una mujer sin ellos es como un río sin puentes.
Indispensable que tenga una hipótesis de barriguita,
y enseguida la mujer se alce en cáliz,
y que sus senos sean una expresión greco-romana,
más que gótica o barroca y puedan iluminar en lo oscuro
con una capacidad mínima de cinco focos.
Sobre todo es pertinaz que calavera y columna vertebral se muestren levemente;
¡y que exista un gran latifundio dorsal! Los miembros que terminen como tallos,
Y más bien haya un cierto volumen en los muslos y que sean tersos,
tersos como un pétalo y cubiertos de suavísima pelusa
sensibles a la caricia en sentido contrario.
Es aconsejable en la axila una gramilla con aroma propio apenas sensible
(¡un mínimo de productos farmacéuticos!).
Preferibles, sin duda, los cuellos largos de modo que la cabeza
dé a veces la impresión de no tener nada que ver con el cuerpo,
y la mujer no recuerde flores sin misterio.
Pies y manos deben tener elementos góticos. Discretos.
La piel debe ser fresca en las manos, los brazos, el dorso y la cara,
pero que las concavidades y los huecos tengan una temperatura nunca inferior a los 37o
centígrados, pudiendo eventualmente provocar quemaduras de 1er. grado.
Los ojos, que sean de preferencia grandes y su rotación tan lenta como la tierra;
que se coloquen siempre más allá de un invisible muro de pasión que es preciso traspasar.
Que la mujer sea en principio alta o,
si es baja, que tenga la actitud mental de dos altas cumbres.
pero si es baja y no lo toca, por lo menos actúe como si lo hiciera
Ah, que la mujer dé siempre la impresión de que,
Si cierra los ojos al abrirlos, ella ya no estaría presente con su sonrisa y sus tramas.
Que ella surja, no que venga; parta, no vaya.
Y que posea una cierta capacidad de enmudecer súbitamente
y nos haga beber la hiel de la duda.
Y sobre todo, que ella no pierda nunca, no importa en qué mundo,
no importa en que circunstancia, su infinita volubilidad de pájaro;
y que acariciada en el fondo de sí misma,
se transforme en fiera sin perder su gracia de ave;
y que exhale siempre el imposible perfume;
y destile siempre la embriagante miel;
y cante siempre el inaudible canto de su combustión;
y no deje de ser nunca la eterna danzarina de lo efímero;
y en su incalculable imperfección, constituya la cosa más bella y más perfecta de toda la creación innumerable.

Vinicius de Moraes

lunes, 10 de noviembre de 2008

Receta de Varón!

No importa si no es hermoso
-la fealdad en el hombre
puede despertar ciertos atávicos instintos femeninos –
pero es esencial que el pecho sea acogedor
y que los brazos ofrezcan la promesa
de abrazos apretados y tiernos.
Vello en el cuerpo o no,
es cuestión de gustos.
Personalmente los prefiero
tapizados,
con espacios de sombras oscuras
suaves al tacto,
y capaces de llenar el olfato
con el olor del día a flor de piel.
La cintura que se defina, por favor;
que no le sobre, ni le falte,
que no acuse el descuido del dueño,
mas que en ciertas épocas permisibles
donde unas libritas demás,
son sólo testimonio de amables libaciones.
Las manos son definitivas:
deben saber detener la cabeza de la mujer
con el celo con que el marinero escatima al viento
la única lámpara de aceite en medio de la tormenta;
ser ágiles como pájaros o cabras de monte,
capaces de la forja del hierro, la lágrima,
de esculpir los intrincados artesonados del placer.
Las piernas también son importantes
pero les perdonamos las torceduras,
lo tosco, las imperfecciones,
si al encontrarnos con la boca
vemos una sonrisa en la que poder confiar
y unos ojos que nos aseguren la mañana.
La espalda masculina debe ser extensa
como una pradera por donde puedan pasear los búfalos
y los heliotropos,
y es fundamental que en las caderas
se alcen dos colinas
inequívocas, sólidas,
que se nos queden prendidas en la memoria
cuando el hombre se vuelva para marcharse,
alejándose en la noche.
La voz que resuene con vibraciones de bajo
pero que sepa modular
la tensa y dulce melancolía del acordeón,
lamentando el fin de la luna en la ventana.
El hombre, al fin,
ese mítico animal
que reinventa siglo tras siglo
las quimeras que pueblan las obsesiones femeninas,
habrá de conservar,
-perdida la absoluta hegemonía –
todas aquellas cosas
galantes, fuertes, acogedoras,
que, a pesar de todos los pesares,
lo mantienen sólidamente anclado,
en el profundo, incansable mar,
de las hembras.

Gioconda Belli

viernes, 7 de noviembre de 2008

Mujer bonita!


El jueves recien pasado estaba leyendo un artículo en prensa libre, tenía la dirección de una página web creada por el gobierno de turno, llamó mi atención y entre al link...Al llegar a este sitio ví la foto de la señora que he colocado aqui en mi blog, para compartirles lo que pensé en ese momento ...

MUJER BONITA, personalmente me fijo mucho en la sonrisa de las personas, y creo que ella refleja la belleza de las mujeres en Guatemala, no solo porque se ve que es una mujer trabajadora, una madre cariñosa y una esposa fiel ... Sino porque con su sencillez transmite BELLEZA, ni se imagina que hablo de ella ahora en mi blog, sin aroma a Oscar de la Renta, sin una sombra de mary kay en su rostro y sin gotas de sebastian en el cabello, simplemente Y orgullosamente asi son algunas MUJERES del area rural de GUATEMALA...Bueno algunas...